domingo, 31 de octubre de 2010

Mateos Gago I

Sin duda alguna una de las calles con mas solera de Sevilla es la de Mateos Gago, ojo, una solera bastante relativa, pues también fue una de las señaladas a la hora de aplicar ensanches y derribos.
Como iremos viendo Mateos Gago no era antaño calls de naranjos ni de bares, por no tener carecía hasta de acerado, de ahí su estrechez natural de barrio morisco y judío.




Calle de enclave y vista privilegiada, era de transito obligado para carreteros y comerciantes ya que hacia de unión al amplio ramal de la judería.




De su importancia extraemos en esta instantánea el ser de las primeras provistas de alumbrado publico en la ciudad, ademas de ser calle de comercio constante y duradero como podemos observar en nuestros días.




Pero como ya hemos comentado, fue una de las primeras en entrar en las listas de derribos y ensanches, y a finales del 19 los derribos en su lateral derecho fueron brutales, ¿valió la pena?, pues no se, pienso que con ese ensanche enterramos su pasado ya que su fisonomía nos hablaba mucho de él, pero podemos afirmar que dentro de los males, fueron una de la ejecuciones que menos afectaron visual y urbanísticamente  a la ciudad de todas las que se acometieron en esas fechas sobre Sevilla.



Jose Lopez Cid

6 comentarios:

María dijo...

Viendo estas fotos me doy cuenta del sabor que ha perdido esta calle. Entre tiendas de camisetas y bares...Por cierto, ¿El bar Giralda "de toda la vida" no ha estado ahí "toda la vida"? Je,je..

el pasado de sevilla dijo...

No, es fruto de la nueva reurbanizacion.

manolo dijo...

En la calle Mateos Gago, esquina a Rodrigo Caro, Había una confiteria, que mi padre tomo el traspaso del local, yo era muy niño, pero recuerdo el mostradopr de la confitería todo la parte de arriba de cristal. Pues mi padre contrató a un pintor, para que borrara la muestra de encima de la puerta de la calle, que decia CONFITERIA y pusiera CASA CANTALAPIEDRA, para la taberna que iba a poner en ese local.
Le dijo el pintor que ya estaba borrado y en cuanto secara dibujaba el nombre.
fue mi padre a ver el color que había dejado y se encontró, que el letrero antiguo seguía allí.
El pintor le aseguraba que lo había borrado, fueron y resulta que quitó el letrero a otra confieria mas pequeña que había mas arriba de la calle. como lo hizo en festivo no se dieron cuenta hasta que se lo comentaron.
La taberna hoy Bar, sigue funcionando, aunque hace ya muchos años, más de 60 que no es nuestra.

el pasado de sevilla dijo...

vaya anécdota manolo, desde luego......vaya pintor despistao.....jajaja

respecto al bar, he entrado alguna que otra vez, ¿ya no conserva el interior verdad?

un saludo

manolo dijo...

No el interior cambió radicalmente, cuando mi padre lo vendió.
Mi padre abría tabernas, para vender el vino que hacíamos en Moguer.
La decoración no variaba. Todo el frente estaba con los bocoyes (Barriles grandes)cuatro o cinco en la primera fila, cuatro en la segunda y tres en la tercera.
mostrador de madera, y dos o tres vitrinas e la pared con botellas.
En esta de la calle Mateos Gago, tenía en la pared, entrando a mano derecha, había (habrá) una ventana, pues encima de esa ventana, estaba una piel de cocodrilo de unos tres metros de largo, con la boca abierta, imponía.
No se que fue de esa piel.

manolo dijo...

No el interior cambió radicalmente, cuando mi padre lo vendió.
Mi padre abría tabernas, para vender el vino que hacíamos en Moguer.
La decoración no variaba. Todo el frente estaba con los bocoyes (Barriles grandes)cuatro o cinco en la primera fila, cuatro en la segunda y tres en la tercera.
mostrador de madera, y dos o tres vitrinas e la pared con botellas.
En esta de la calle Mateos Gago, tenía en la pared, entrando a mano derecha, había (habrá) una ventana, pues encima de esa ventana, estaba una piel de cocodrilo de unos tres metros de largo, con la boca abierta, imponía.
No se que fue de esa piel.