El desaparecido teatro San Fernando

Hoy vamos a desempolvar del cajón de los recuerdo uno de los teatros con mas solera que tuvo la ciudad de Sevilla, el Teatro San Fernando...


Para orientarnos y situarnos, el teatro se encontraba en pleno corazón de Sevilla, en la calle Tetuan, y ocupaba el solar que hoy en día copan los almacenes C&A...


Fue construido en 1847, en el solar que ocupaba el Hospital del Espíritu Santo, de echo de este mismo se extrajeron gran cantidad de caoba y columnas que después fueron utilizadas para la construcción del teatro. Contaba con un aforo de 3000 localidades, y ademas tenía un local destinado a café-teatro.


Por él desfilaron los mejores artistas tanto nacionales como internacionales, como podemos comprobar en esta curiosa fotografía, en la que vemos a Lola Flores saludando a los fans de la época...


Por lo que no era extraño que se crearan largas colas para sacar las entradas para dichos espectáculos, pensemos que era el teatro mas importante de Sevilla y toda la provincia, por lo tanto lugar de estreno para muchas y muy importante obras...


Uno de los recuerdos que de mayor categoría guarda este teatro, al menos para mí, fue que albergara el mejor pregón de semana santa que se ha dado en esta ciudad, el pregón que dió el señor Antonio Rodríguez Buzón,

Si alguien te alza la mano
o te ofende, Gran Poder,
yo te juro Dios Soberano
que no pudo nacer
bajo el cielo sevillano.

Pero como todo lo que sube baja, con los años la afluencia de publico fue disminuyendo considerablemente hasta el punto que en los años 60 el teatro tubo que echar el telón definitivamente y cerrar sus puertas, con lo que en 1973 comienza su derribo...

 

   
Un triste y no merecido final para uno de los edificios con mas historia y merito que tuvo la ciudad, pero claro, solo así se sabe agradecer las cosas en esta ciudad, con la piqueta.


Pepe Garcia Lopez
Laura Sanchez Gil 

Café-Teatro-Salón Novedades III

Traemos al blog otra antigua fotografía del desaparecido café-teatro Novedades, que como bien sabemos se situaba en la plaza de la Campana...


Si todavía no lo sitúan con exactitud, aquí tienen este pequeño y esquema...


El edificio, de uso dudablemente indecente para la época, era de una factura bellisima, y junto con la confitería la Campana conformaban un conjunto totalmente armonioso para esta plaza. Observen en la fotografía el detalle de la nombrada confitería, por ella no pasan los años...


Una verdadera pena, la piqueta liberó a Sevilla de una congestión pero robó para siempre una hermosa plaza y un de los edificios mas singulares y con mas historia de la ciudad.




Ana Maria Prado Ruiz

Aquella vieja Cartuja...

Los mayores y aquellos no tan mayores no tienen que echar la vista muy atrás para recordar aquella Cartuja de Sevilla de extramuros, en mitad del campo y al otro lado de la vía o del aquel rio taponado...


Sus chimeneas fueron durante décadas unas extrañas para muchos sevillanos, y eran mas los vecinos del aljarafe los que caminaban por aquellos "parajes" que los propios sevillanos en sí.
Llegada la Expo del 92 la revolución urbanística cambió por completo el entorno del viejo monasterio, puentes, hormigón y asfalto hacen hoy por hoy el lugar casi irreconocible sino fuera por las eternas chimeneas Cartujas...



ABC
Jose Luis Garcia Mora

El paisano Luis

Que los tiempos cambian, y que el centro de Sevilla se va muriendo poco a poco no lo duda nadie. Bares, pisos, locales, comercios, todos ellos van desapareciendo, cerrados o abandonados a paso ligero como recientemente hemos vivido con la  vieja bodeguita el punto, de la Puerta Osario.
Y hasta alli nos vamos para recordar el viejo bar del Muro de los Navarros, El Rincón del Paisano Luis, donde varias cuadrillas de costaleros daban su paraita en los ensayos para tomar algo fresquito para el cuerpo...


No hemos perdido el edificio pero si el bar, aunque la verdad sea dicha, el espíritu  del edificio si ha desaparecido por completo, al menos en su fachada que ha sido atrozmente desvirtuada en una reciente "rehabilitación", y es que ante una piqueta no hay nada que  hacer en esta ciudad, y sino comparen...



JoséMaria López Mir

La vieja Orfila

Muchas veces, cuando caminamos por el centro de Sevilla, pasamos por lugares que pensamos que siempre fueron así, es decir, si pasamos por una calle estrecha, pensamos que hace  siglos que esa calle es así  de estrecha, si pasamos por una placita, pensamos que siempre estuvo allí  esa placita, ya sea por su  entorno o por el nombre de la misma no pensamos nunca que su pasado a lo mejor es mucho mas reciente y sírvase este ejemplo para que me entiendan mejor....

Caminamos por Imagen, giramos en Laraña y nos adentramos en Orfila y llegamos a una agradable placita donde la iglesia de Santa Marta nos hace de encuadre perfecto a olor del azahar...


Y es aquí donde encontramos el ejemplo, ejemplo de que no todo siempre fue así, sino miren esta foto y comparen...


¿Esta claro verdad?, esa placita no es tan antigua, es mas, es a mediados de los 70, donde la piqueta deshacía la estrechez de un casco histórico hoy en día devaluado y desvirtuado.
Si miramos la foto, lo que vemos al final de la calle de la derecha seria parte de la iglesia de Santa Marta, la calle de la izquierda es la calle Daodiz, y a nuestra espalda estaría la iglesia de los Panaderos.


 Si superponemos el hoy con el ayer nos encontraríamos algo parecido a esto...


  • editado por corrección de fecha gracias a "no cogé ventaja miarma".

ABC
Miguel Lopez Cid 

Hundimiento del cimborrio de la Catedral de Sevilla II

Como ya sabemos todos, en 1888 tras una restauración desastrosa en la cubiertas de la Catedral se vino abajo por desgracia el cimborrio de la misma. Con ello perdimos un importante trabajo artístico de los maestros canteros del siglo XIV, ademas de otros detalles algo mas insignificantes si lo comparamos con lo siguiente...


¿Lo distinguen en la ampliación?, vemos un amasijo de hierros retorcidos, una especie de reja ¿verdad?, pues era el maravilloso cancel que daba cierre al trascoro de la Catedral y que se perdió para siempre...


Una verdadera lastima, al menos algunos siglos lo contemplaron para deleite de muchos.

Universidad de Sevilla

La otra puerta efímera

Hemos hablado mucho de las desaparecidas puertas de Sevilla pero aun no hemos tocado el tema de la "otra puerta", la que tuvo la ciudad y fue tan efímera en el tiempo como el azahar en los naranjos cuando llega nuestra amada primavera.


Esta puerta fue construida cual arco triunfal en la Avenida de la Constitución, y su durabilidad en el tiempo fue bastante corta pues estaba realizada en madera. El motivo de su hechura fue la visita a nuestra ciudad de la reina Isabel II, y como es evidente su recorrido discurrió bajo dicho arco al clamor de los ciudadanos.

Pero en la foto hay dos detalles curiosos y a tener en cuenta, ademas del arco claro esta, ¿alcanzan a distinguirlos?...comparen


Efectivamente, el primero de ellos  los tenemos al fondo de la imagen, bajo el arco vemos los que se conocía como Colegio de Santo Tomas,  que formaba aquel famoso tapón frente al archivo de Indias. El segundo y mas evidente lo tenemos en la foto en si, es decir, vemos la avenida antes de la ampliación, es decir antes de derribo de las casas de margen derecho de la calle, ya que la avenida era mucho mas estrecha antes de los 60 que ahora.



Ana Maria Lopez
Jesús García Mora

Puerta de Jerez

La Puerta de Jerez, una de las mas monumentales de las que se construyeron y sin duda la mas efímera y ahora explicamos el absurdo de lo efímero...


La puerta fue construida en 1846 para reemplazar a la antigua almohade, muy deteriorada y pequeña, la cual hacia muy complicado el paso de carruajes, y es aqui donde viene lo absurdo de la historia ya que en 1864 es derribada, si señores, tan solo 18 años de vida tuvo la puerta que ustedes están contemplando.

Su ubicación exacta era justo al final de la calle San Fernando, lo que hoy conocemos como Jardines del Cristina, y de ahí su nombre, ya que desde ese punto partía el camino que iba dirección a Jerez de la Frontera...


Al derribo de la puerta le siguieron los derribos de las casas que luego darían paso a la plaza que hoy en día conocemos, todo ello ideado para la exposición del 29.
Pienso que hubiera sido factible su conservación y por supuesto una verdadera delicia para el sevillano y el visitante el pasear bajo su arcada...



Miguel López Trias