Las desaparecidas "Farolas Sevillanas"

Ahora que esta de actualidad hablar en la ciudad el tema de que si las farolas de la plaza del Pan o las de la Alfalfa son o no son apropiadas para el entorno, de que, sí lo son las Fernandinas, ect, ect, ¡¡¡AHORA!!! vamos a aprovechar nosotros para rescatar del pasado las antiguas y desaparecidas "Farolas Sevillanas".

Básicamente se dividían en dos modelos, los cuales se diferenciaban el uno del otro tanto por su base como por sus luces. El primero que trataremos fue el que dominó gran cantidad de plazas de la ciudad, ya que su porte era algo menor lo que permitía el que fueran varias las colocadas en las mismas...


Como vemos, la farola estaba colocada en la Plaza de la Paja, hoy Ponce de León, y aun le quedaban por colocar las tulipas, redondas y de un tono blanco opaco. Este modelo como ya hemos dicho fue el mas utilizado, y  ademas de verlo por Santa Catalina, también no las encontrábamos en la Plaza de San Francisco...



O en las esquinas de la Plaza Nueva...


El otro modelo, de un porte mayor y casi siembre adornado con pequeños faroles en vez de tulipas blancas lo podíamos ver por ejemplo en la Plaza Virgen de los Reyes antes de ser sustituida en 1929...


Esta misma la podemos ver hoy en dia un pueblo de Badajoz, en Burguillos...


Y fue si cabe el "modelo mas comercial", ya que también se fundieron una remesa que fueron a parar a Huelva...


Donde también fueron trasladadas varias veces de ubicación, de la Calle Concepción a la Plaza de las Monjas, de nuevo de la Plaza de las Monjas a la Calle Concepción...


Donde hoy en día podemos seguir contemplándolas recientemente restauradas...


Todas ellas fueron fundidas en un taller de la Calle San Vicente en la Fundición Perez Hermanos, y desgraciadamente podemos decir con casi toda rotundidad que no queda ni una de ellas en la ciudad de Sevilla, una pena que es fiel reflejo de la personalidad y forma de ser de nuestra ciudad.


Miguel Pérez Turón
Ana Maria López García

4 comentarios:

Francisco Espada dijo...

Lo que uno no podría imaginar es esa trashumancia de las farolas, tan bellas y tan arrinconadas.

Cornelio dijo...

Genial, como siempre.

Muy instructivo el peregrinaje de las farolas.

La "modernidad", hasta la antigua, trae esas cosas.

esasevilla dijo...

Esta es una entrada que tengo en mente desde hace tiempo. Siempre me han encantado estas farolas. Una lástima que no conservemos ni una sola cuando tuvimos tantas en la ciudad.

Un saludo.

Manuel dijo...

También las podemos encontrar en la plaza bibrambla de Granada