La fortaleza destruida

Hubo un tiempo en el que soportales, los corrales, la cava, el castillo y los arcos hacían de Triana un pueblo medieval que rodeado del encanto del rio dotaba al resto de Sevilla de una riqueza de cultural y artística inigualable en el mundo.
Parte de todo eso lo borro el progreso natural de una ciudad, y el resto nos encargamos nosotros mismos de echarlo abajo que para eso nos valemos y nos bastamos nosotros sólitos, recordemos "Sevilla is different".

Un detalle de lo que echamos abajo sin miramiento fue un hermosisimo arco que se encontraba en la trianera Calle Fortaleza...


Este arco daba entrada a una estrechita y hermosa calle de adoquines que como vemos en la fotografía, era parque de recreo para los chiquillos que ella vivían...


Observen el repartidor del pan con su carrito, el cual pasaba casa por casa vendiendo nuestras genuinas vienas.


Pero llegaron las décadas del temido progreso sevillano, y a finales de los 60 principio de los 70 alguien dijo que el arco estorbaba ahí, esgrimiendo que impedía el trafico rodado, ¿que querían meter por esa calle un trailer?, pues nada, a trabajar la piqueta...


La realidad del asunto es que un importante promotor de Sevilla había comprado casi toda la acera derecha de la calle, y claro, el arco apoyaba contra esa misma acera que este promotor quería derribar para construir sus mamotreticos pisos....


Por lo que nos quedamos con una calle sin arco...


...Sin adoquines y sin ninguna de las viviendas que podíamos ver en esa calle allá por los 60...


Tremendo como en menos de 40 años se puede desfigurar o destruir una hermosisima calle en el corazón de Triana por el simple echo de ganar dinero una sola persona a costa del ladrillo, paradojicamente así nos luce el pelo hoy en día.
Sin duda alguna, eso es dejar una Fortaleza echa una ruina...


Laura Sanchez Garcia
José Ramón López Tino

1 comentario:

Francisco Espada dijo...

Progreso no es sinónimo de caminar en todos los sentidos hacia adelante.
Saludos