domingo, 14 de abril de 2019

El misterio del Paseo de Colón

Domingo de Ramos de 2019, que día para un sevillano. Es por eso que vamos a dedicarle un artículo como se merece, de los que algunos de mis lectores denominan como "descubrimiento".
Para ello viajaremos en el tiempo hasta el Paseo de Cristóbal Colón o como popularmente le abreviamos, Paseo de Colón...


Esta fotografía es muy peculiar, siempre ha suscitado unaugran na polém por que a pesar de su antigüedad, muestra una definición perfecta, y es justo en esa perfección donde detectamos un detalle que nos llama la atención, ¿Lo han visto ya?...



Ahí lo tienen, y es ahora cuando empieza el debate de marras, ¿Es una grúa del puerto, es un kiosko, es parte de un edificio, no es nada?, Pues hoy, Domingo de Ramos vamos a despejar cualquier duda y confirmarles que es eso que no sabemos definir....


Bingo para los que pensaron que era un monumento. Después de separar los pixeles de la imagen y volver a completarlos hemos obtenido una definición aceptable donde vemos casi con toda precisión lo que se conocía como Monumento de la Santísima Trinidad. Fué realizada por el Insigne escultor Blas Molner en torno al 1780, y ubicada en un enclave muy peculiar, frente a la entrada del Puente de Barcas...


No hay datos, al menos públicos, donde podamos contrastar la fecha de su desaparición, pero si hemos consultado algunas fuentes que nos barruntan como posible horquilla a comienzos de la Segunda República, con el pretexto del ensanche de la Avenida, pues su enclave exacto era donde hoy transcurre el carril doble que nos conduce del Paseo de Colón hacia Reyes Católicos...


Sea como fuere, el caso es que ya no está ni si quiera en otro emplazamiento o ciudad, simplemente desapareció como tantos otros monumentos sevillanos de un valor artístico incalculable e irrecuperable. Que pasen una buena semana y espero que hayan disfrutado leyendo este artículo como lo he hecho yo escribiéndolo.


Fototeca municipal de Sevilla
Archivo público del Museo de Louvre

domingo, 7 de abril de 2019

Más que un ensanche, un despropósito.

Antes de empezar, voy hacer una pequeña recomendación para entender con mayor facilidad la publicación que hoy nos reúne, y es la visitar este otro articulo anterior, "una calle muy larga", pues ambos van directamente relacionados.
Sin más preámbulos, vamos a sumergirnos en la Sevilla de finales del XIX, principios del XX, donde nos encontraremos con una ciudad que guarda aún parte de esa originalidad que la hizo tan popular en el resto de Europa...


¡Que estampa!, independientemente de la belleza del entorno, fijémonos en los detalles, desde esos hermosos adoquines, hoy arrancados y vendidos en gran parte a los Países Bajos, como también el de ese niño que acompaña al padre vigilando la burros que van con las alforjas llenas de patatas y legumbres que van a vender casa por casa. Otro hermoso y curioso detalle lo tenemos en la parte media-izquierda de la imagen...


Es un urinario público, de los muchos que había por aquel entonces en Sevilla, y como intuimos por las piernas que se ven asomando bajo las pantallas de protección...estaba ocupado en ese momento.
Bueno, para el que todavía no haya caído en la cuenta, estamos entrando en la Plaza Virgen de los Reyes, pues como bien ven al fondo, tenemos el hermoso Palacio Arzobispal...


Y justo a la derecha de la imagen, tenemos el motivo por el que estamos hoy tod@s aquí reunidos, son los edificios que daban entrada a la antigua Calle borceniguería, hoy Calle Mateos Gago, y que fueron derribados para el ensanche de principios del siglo XX, coincidiendo con los preparativos de la Exposición Iberoamericana de 1929...


El título de hoy dice, "más que un ensanche, un despropósito", y ustedes diréis, ¡que exagerado", pero es que para mí nunca tendrá sentido el derribo de todo un caserío del siglo 17 y 18, excusando el acto en que, el trazado de la calle era demasiado sinuoso y tortuoso, motivo por el cual entonces, se tendría que haber derribado toda la Judería y el 90% de la ciudad que restaba por ende, haber exiliado a todos los sevillan@s al desierto de Almería, que allí seguro que pasaban los coches sin problemas por cualquier sitio.
Esta sería la vista del derribo de estas casas, desde la Calle Mateos Gago, y pensemos que toda esta demolición se llevó lo mejor del caserío del siglos 17,18 y 19...


La vista que proporciona esta imagen es fantasmal y apocalíptica, pero no nos da la dimensión del ensanche hasta que no la comparamos con la actualidad...


Sigo sin comprender porque estamos acostumbrados, o más bien nos han acostumbrados a denominar por "Plazas" a meros ensanches de calles que no están dotados de nada, de lo que comúnmente podamos encontrar en una Plaza al uso de cualquier otra ciudad...


Esto no lo digo tan solo por esta Plaza de Virgen de los Reyes, sino también por otras como la Plaza de San Francisco o la Plaza del Salvador, lugares exentos totalmente de arbolado de sombra, en estos dos últimos casos que cito, ni siquiera están adecuados con un pavimento que las diferencie del resto del viario del tráfico rodado, y todas ellas invadidas por el tráfico de vehículos durante 24 horas los 365 días del año. No son Plazas de esparcimiento, ni de un disfrute de arbolado que cobije, un parterre que contenga alguna flor o en algunas de ellas no tienen ni siguiera mobiliario urbano que dé descanso al sevillano o al turista que tanto dinero nos deja en nuestras carteras. En fin, no se quien tiene que reflexionar sobre esto, pero lo que sí puedo afirmar, es que las ciudades están hechas para que se habiten y para eso tienen que estar dotadas de todo aquello que facilite y haga más cómoda la vida a todo aquel que la visita, porque no todo el descanso puede ser a base de cartera en el velador de un bar.

Universidad de Sevilla
Gínes Lopez de Aguilar
Julio Martines Trujillo

sábado, 30 de marzo de 2019

Una fotografía con historia

Por que negarlo, el grueso de la memoria gráfica que se conserva de la ciudad de Sevilla, se mantiene en gran parte por nuestra Semana Santa, pues gracias a esos momentos que fueron captados del transcurrir de las Hermandades, también podemos ver el trasfondo que había en dichas fotografías, es decir, las calles por las que discurrían donde apreciamos caseríos que han sido desafortunadamente derribados y que de otra manera, no hubiese quedado testigo alguno de su existencia, o de como vestían la gente en según que época, etc. Un ejemplo que os digo es la siguiente Fotografía...


La imagen nos llama la atención por muchos detalles, el primero, es el titular de la Hermandad de San Benito procesionando solo. Es 1950, la Hermandad acaba de sufrir una inundación en su templo y tanto los pasos como las imágenes secundarias se han visto gravemente afectadas, impidiendo su salida habitual. Tanto es así, que la Hermandad se tiene que mudar temporalmente a la Parroquia de San Roque, lugar desde donde realiza su estación de penitencia por dos años consecutivos.
Otro detalle curioso, es el paso sobre el que va la imagen, un paso que a algunos os sonará familiar, pues aun existe, ya que pertenece a la Hermandad del Sagrado Corazón de Nervión...


Apuntar como detalle, que este paso, el del Sagrado Corazón, es el mas ancho de todos los que procesionan en la ciudad de Sevilla, algo que a mi parecer es muy curioso.
Como hemos dicho al comienzo, el lugar de localización es la Plaza de San Leandro, pues como claramente podemos observar, tenemos de fondo la hermosa casa señorial del siglo 18 que hace esquina con la Calle Imperial, y que por desgracia van quedando muy pocos ejemplares en pie.
Si fijamos la mirada en la parte izquierda de la imagen, vemos parte de una casa donde pone, "Taller de Tapices"...


Ese edificio como el contiguo, ambos de finales del 18, fueron tristemente derribados, y no pensemos que los derribaron en siglo 19 ni muchos menos, fueron derribados a principios de 1980 y reemplazados por un pedazo de mamotreto increíblemente feo, y que por su puesto destroza por completo la estética de la plaza...


Es aquí, y una vez mas, donde vemos un claro ejemplo de construcción sin control ni supervisión alguna, por que eso sí, Patrimonio te dice esto puedes derribar, esto no, y con el rigor que ya todos sabemos, pero después no se mete en lo que vayas a levantar allí mientras no superes la altura establecida, importando un pimiento si rompe la estética, o si destroza el entorno. Esperemos que esto algún día cambien, aunque pensemos muchos que ya será demasiado tarde.

ABC
Miguel Ángel Lopez Carmona

sábado, 23 de marzo de 2019

El enigma de una fotografía

A menudo nos topamos con fotografías que son todo un misterio, el primero suele ser la localización o calle donde está realizada, y el segundo, lo que vemos en ella...


Nos encontramos a finales de los años 50, y vemos lo que parece ser un ensayo o mudá que nos tiene un tanto intrigados. La localización la obtenemos rápido, pues esta esquina fue muy famosa fotográficamente hablando en las épocas de las famosas "riadas" de Sevilla, pero para que se pongan en la pista, les señalo un edificio muy peculiar aun en pie...


Ya lo tienen, ¿verdad?. Estamos en la inconfundible confluencia de la Calle Amor de Dios y la Alameda de Hércules...


Y ahora pasemos a la segunda y gran incógnita, la cual imagino que ya se habrán preguntado, ¿que paso es el que estamos viendo, tapado por unos grandes plásticos?. Bien, primeramente les quiero aclarar que yo solo he hecho una breve deducción, que no tienen que ser por supuesto la acertada, pero que si es al menos convincente para mi.
Lo primero que he hecho es pensar en qué tipo de canasto estamos viendo, obviamente es un paso de cristo, pero he intuido tanto por las esquinas como por las curvas laterales que se intuyen, de que podría ser un canasto de "bombo", y por la zona o localización de la fotografía, he descartado varios y solo he optado por uno, el Paso del Señor del Gran poder...


Imagino que es un ensayo, porque el almacén de esta hermandad está en la Calle Pescadores, y deduzco por la comparativa, que no tienen montado los faroles ni los ángeles. Otro detalle que observo es el señor alto, con chaqueta negra y esa inconfundible coronilla al aire, que va justo delante del paso mandando, Rafael Ariza Aguirre, capataz del Señor en esos años. Y he terminado realizando una simple superposición de imágenes, donde he obtenido este resultado...


Fuera como fuere, os invito a que también participéis de esta interesante publicación, y que cocomenté que os parece, que paso creéis que puede ser, o si veis que mi teoría ha podido ser la acertada. Espero con vuestras interesantes conclusiones, y nos vemos aquí en la siguiente publicación, en el Pasado de Sevilla.

costaleroscalvariocordoba blogspot.com
facebook historias y leyendas de sevilla
Julio Zambrana Torres

domingo, 10 de marzo de 2019

...Yo me bajo en el Prado

"Yo me bajo en el Prado", estoy seguro de que esta frase la ha comentado al menos una vez en su vida el 80% de los sevillanos. Hoy en día es una frase natural para el sevillano que viaja en autobús, metro centro o metro, pero antaño era la respuesta del que lo hacía en tranvía...


Uff, que recuerdos, ¿verdad?...hoy en día sigue resultando icónica la imagen de aquellos tranvías sevillanos que dieron vida al transporte público y que fueron lugares de anécdotas e historias que han marcado el pasado de nuestros familiares.
Estamos en 1940, y podemos observar al tranvía 131 en ruta frente al hermoso Hotel American Palace, construido para la Exposición Iberoamericana del 29...


El Hotel fue todo un alarde del mejor regionalismo sevillano, hoy en día dividido internamente en diferentes departamentos, podemos decir que conserva el 90% de la estructura interna original, algo muy raro hoy en día en un edificio regionalista de aquella época, pues como sabemos, esta ciudad tiene una inquina muy especial con todo lo relacionado con el regionalismo sevillano, y lo que no acaba por completo bajo la piqueta, es al menos totalmente derribado en su interior...


En la actualidad esta vista que nos muestra la fotografía es totalmente imposible, pues además de los grandes plataneros, los Juzgados que se construyeron en el solar aledaño nos tapan por completo esta hermosa vista...


Terminamos este articulo con una reflexión un tanto apocalíptica de lo que es el razonamiento sevillano. Hoy en día nos encontramos en la tesitura de no saber de donde se van a obtener fondos para extender la línea de metro centro y metro, cuando hace menos de 60 años desmantelamos una red de tranvías eléctricos que cubrían el 90 % de la ciudad, tranvías que dicho sea de paso fueron malvendidos a los ayuntamientos de la ciudad de Vigo y Lisboa, y que siguen funcionando tal cual y en perfectas condiciones en la actualidad, siendo por ende un reclamo turístico excelente para estas dos grandes ciudades, y paro aquí porque me he puesto a llorar y las lágrimas no me dejan escribir más...

Archivos Tussan
Marisa Carballo Lorente

sábado, 2 de marzo de 2019

...La Castilla desaparecida

En esta bendita ciudad somos capaces de borrar de un piquetazo 400 años de historia y quedarnos tan pancho, sin pedir explicaciones ni responsabilidades a nadie. Echamos abajo monumentos, edificios, calles, lo que haga falta en pos de perder nuestra identidad e intentar parecernos a otras ciudades que carecen totalmente de historia, y lo peor es que ni esto ultimo conseguimos.
Vayamos hoy a Triana, donde apenas quedan cuatro calles mal contadas. Una de ellas la estamos desmembrando a casa por año...


¡Que maravilla de fotografía!, estamos en el ultimo tramo de la Calle Castilla, y ante nosotros tenemos a la Hermandad del Rocio de Triana que se nos marcha de romería. De telón de fondo tenemos la primitiva, coqueta y maravillosa iglesia del Cachorro...


Este ultimo tramo de la Calle Castilla, era la que antaño nos despedía de Sevilla de camino a Huelva, pues por la actual autovía lo único que había en aquel entonces eran los campos y chabolas de la Vega baja y las vías del tren que venia desde Huelva...


Los que peinan canas, tal vez reconozcan mas esta otra imagen, algo mas contemporánea, pues hasta finales de los 80 era el aspecto que lucia...


De lo que vemos en la imagen, no que prácticamente nada, pues si nos fijamos en la parte derecha, toda esa hacera de casas ha desaparecido...


Todo ha sido sustituido por un bloque de viviendas totalmente carente de alma o riqueza artística. En la parte izquierda de la calle vemos la nueva iglesia del Cachorro, hoy Basílica, aun inconclusa, y parte del caserío que también fue derribado para la posterior construcción del asilo...


Ha sido tal el cambio de este tramo de la Calle Castilla, que hay gente se se pregunta incluso si forma parte del resto que continua hasta la Calle San Jorge...duda, que como hemos dicho al comienzo de este articulo ira desapareciendo con el paso de los años, como también lo esta haciendo el caserío que va quedando de la Calle Castilla, el cual nos sorprende con un derribo por año sin que nadie ponga remedio a esto, y para ser sustituido en su lugar por un mamotreto que rompe completamente con el entorno, o con un solar tapiado como sucede frente a la Iglesia de la O...


Lo que se hizo en Triana, años atrás, con los derribos de los patios de vecinos, no tiene perdón y es digno de estudio, pero lo que se esta haciendo esta ultima década con las cuatro calles que le quedan, es como mínimo digno de denuncia, y eso es lo que hacemos desde esta humilde pagina, un grito alto y claro...paremos la piqueta de una maldita vez, y dejemos de derribar historia para levantar mamotretos que sirvan para engordar el ego, "casi siempre", tres ricos incultos, que solo van a usar esas casas como "ciudad dormitorio" y que da la casualidad que son los que siempre protestan por que les molesta la bulla de un Viernes Santo, el radio de un ensayo de costaleros, los traslados a Santa Ana, las carretas del Rocio,  etc, etc, etc,...

Antonio Maroto Cabrera
Julia Lopez Barrera

domingo, 24 de febrero de 2019

El decorado de la Clinica Santa Isabel

Amig@s si hay algo que llevo francamente mal, es cuando me topo con un edificio, que suele ser  regionalista en el 99,9% de las veces, al cual se le ha derribado todo el interior y solo se ha conservado la fachada. Pero cuando ya me llevan los demonios y sangra la vista, es cuando me topo con una hibridación absurda de fachada regionalista con mamotreto barato de primero de arquitectura, y les pongo como ejemplo este, la Clínica de Santa Isabel...


Este hermoso edificio fue construido en 1929, estando atribuido su diseño al arquitecto Arévalo Carrasco. El edificio surge como ampliación de una clínica anterior abierta en Marques de Paradas, y como vamos a comprobar en las siguientes imágenes,  sus instalaciones fueron las mas punteras de la época, con salas de rayos X, paritorios, habitaciones-pensión, patio ajardinado de paseo, etc..

Habitación compartida y baño
Quirófano y sala de esterilización
Salas de espera y comedor
Como también hemos comentado, contaba con un patio ajardinado para los enfermos tuvieran una recuperación mas confortable. El patio era un claro ejemplo regionalista con bancos alicatados y una hermosa fuente de estilo mudéjar...


Pero todo esto desaparecería bajo la piqueta claro esta, todo menos la fachada de la clínica. En 1974 la Clínica es adquirida por un grupo de inversión, que decide adaptar y ampliar la instalaciones por lo que en 1980 derriban todo en interior del edificio incluyendo el patio y los jardines, como podemos comprobar en esta vista panorámica...


Y reconstruyen todo el interior del edificio, perdiéndose los artesonados interiores, alicatados, escaleras, lo que antes era un obra de arquitectura sobresaliente ahora es ahora un decorado de teatro de mal gusto, fachada de esta guisa...


No entiendo muy bien que es lo que están buscando con estas actuaciones, y si esto se podría consentir en otra ciudad del mundo, desde luego todo lo destruido y reconstruido en Europa por la segunda guerra mundial se hizo con un rigor exquisito y una profesionalidad que aquí no tenemos. En Sevilla lo que no se llevó por delante la Guerra Civil, se lo encargamos a Derribos Pavón para después montar los puzzles anacrónicos como este.

Jesús Manuel García Martos
Junta de Andalucía

domingo, 17 de febrero de 2019

Metrocentro, un sucedáneo del pasado

No reconocer los errores, tropezar contra la misma piedra, derribar para volver a construir...eso, eso es mu de Sevilla, y sino miren...


Hace menos de 50 años, la Avenida de la Construcción tenía adoquines de Gerena colocados con una tirantez y un tranvía con un tramo de comunicación que llegaba hasta Coria. En 10 años tapamos los adoquines con alquitrán, los tranvías eléctricos los mandamos a Lugo y Portugal, donde aún funcionan y son un atractivo turístico, siendo sustituidos por autobuses de combustión y de nuevo en el año 2000 arrancamos el alquitrán, pusimos losas inmensas de granito y traímos de vuelta el tranvía (metrocentro), ¿alquilen me puede explicar que demonios pasa en esta ciudad?. No quiero ni pensar lo que hicieron con el guardia urbano que vemos en la imagen...


Me despido con una frase a lo Humphrey Bogart, "siempre nos quedará el magnolio de la Catedral...


Rubén Darío Martínez
Alicia Moreno García

domingo, 10 de febrero de 2019

Soportales trianeros

Que poquito, ¡pero que poquito!, nos queda de aquella Triana de la cava...


El expolio al que se ha sometido década tras década a este barrio, nos ha dejado con dos calles y media, estando también esa media en proceso de extinción.
Esta hermosa imagen nos muestra las carriolas de vuelta del Rocío a su paso por San Jacinto, concretamente frente al callejón de Valladares...


Como vemos en la imagen, ya se ha producido la primera fase del derribo de los soportales que antaño flanqueaban todo San Jacinto, quedando todavía algunos en pié, como podemos ver en la parte inferior derecha de la fotografía...


De ellos, de las maderas de aquellos soportales, sabemos que salieron los actuales caballos de la Hermandad de la Exaltación, los cuales procesionan hoy en día.
Tomamos una de las casas que apreciamos en la fotografía para sacar el encuadre perfecto y así poder superponer la imagen con una captura del estado actual de la calle...


Es lamentable ver el estado actual de Triana, ojo, tomando por mi parte el ser todo un acierto la peatonalización de San Jacinto...


Pero zonas como, Pajes del Corro, último tramo de la Calle Castilla, Calle Fortaleza o San Jacinto, han sufrido el peso de la piqueta de una manera atroz y sin miramiento por su historia, perdiendo con ello el 97% de los corrales de vecinos que construían Triana...


No quiero cerrar este paseo de hoy sin puntualizar un detalle muy importante sobre el ideario de esta página, el pasado de sevilla, y el que la publica, un servidor:


No intenten buscar en mis letras ningún ideario político pues si algo ha caracterizado a esta humilde pagina, es su total neutralidad a la hora de juzgar el hacer, o mejor el desatino de los que han gobernado esta ciudad al no velar nunca ni por su patrimonio, ni por su historia.
Nunca, y cuando digo nunca es, en la vida, el pasado de sevilla ha sido, ni lo ha pretendido ser, el azote de la modernidad o el avance, pero sí estamos totalmente en contra de que, para que esa modernidad prosiga, tenga que derribarse un solo ladrillo de nuestra ciudad y su historia. 

Por favor, sigan disfrutando como lo han hecho hasta ahora, de esta humilde pagina, y que lo que aquí se muestre sirva para que busquemos la unión y el acuerdo por el bien de una ciudad, que no es ni más ni menos, Sevilla.

ABC
Joaquin Lorite Contreras


sábado, 2 de febrero de 2019

Una calle con deshonores

Si más de uno levantara la cabeza y viera el estado de la calle, a la que en su día pusieron su nombre para rendirle homenaje, seguramente que mandaría un escrito a urbanismo para declinar aparecer en el callejero sevillano. Valga como ejemplo de todo esto que hemos mencionado, la calle que hoy vamos a tratar en nuestro rincón del tiempo, que es nada ni nada menos la Calle Méndez Núñez...


Vaya sitio con mas solera para que te dediquen una calle en Sevilla. Pero antes de nada, ¿quien era este señor, el tal Méndez Núñez?. Pues este hombre era un marinero español, del ejercito de la Real Armada Española, nacido en 1824, y que según cuenta la historia de nuestro país, luchó y defendió las colonias Españolas con gran coraje y fortuna, tanto es así, que se le dedicaron calles en las principales ciudades del país como homenaje a su hazaña.
Pues bien, retomando el hilo de nuestro callejero, vemos que en Sevilla se le dedicó una de las calles con mas soleras de la ciudad, ya que fíjense en los siguientes detalles. Este señor, nació en 1824, momento en el que todavía se hallaba en pie el Convento de Casa Grande de San Francisco, hoy Plaza nueva, justo donde desemboca por uno de sus extremos su calle. Ademas por el extremo contrario, el que vemos en la fotografía, íbamos a parar a una de las mejores Plazas que tuviera Sevilla, la Plaza de la Magdalena, lugar por aquel entonces donde se concentraban mas casas señoriales y palacios por metro cuadrado.
No debemos olvidar tampoco, que en dicha calle, se encontraba formando esquina, el maravilloso Hotel Madrid, como vemos en la imagen...


Hoy en día, por desgracia, esta calle no desemboca a la plaza del paraíso del romanticismo, (Plaza de la Magdalena),  y si a lo que podemos denominar como, "caricatura viva del urbanismo sevillano"...


El otro extremo de la calle, era antes una prolongación de la Calle Carlos Cañal, "aprovecho con esto para saludar a unos buenos amigos de mi madre, familiares de este insigne abogado y arqueólogo sevillano", que posteriormente con el derribo del Convento de San Francisco, se le daría salida para desembocar a la Plaza Nueva...


La fotografía cuanto menos impone, tenemos ante nosotros a un piquete de artillería y tras ellos vemos nazarenos de la Hermandad de la Carretería. A la izquierda tenemos lo que entonces era el Hotel Cecil, y de fondo a la derecha el inolvidable Hotel Inglaterra...


Aquí hablar del derribo del Convento Casa Grande, como que parece inútil, pero si podemos denunciar el reto de derribos que a posteriori se han ido sucediendo en todo el entorno de la Plaza Nueva, como por ejemplo el Hotel Inglaterra, todos los edificios que cerraban el perímetro de la Plaza excepto el edificio de Hotel Cecil y parte del edificio de la Capilla de san Onofre, toda la bancada que rodeaba la plaza, realizada en mármol y forja, y un largo etcétera...


Por ultimo, si hablamos de la calle en sí, podemos decir que el 95% del caserío de Méndez Núñez ha desaparecido en menos de 50 años, hablamos desde 1960 al 2000, siendo sustituido sucesivamente con edificaciones de dudosa calidad arquitectónica y nula calidad artística.
Hace más de un siglo, rendimos honores a este insigne marinero, por su sacrificio y entrega, y 110 años después hemos relegado su recuerdo y su imagen al desastre urbanístico mas completo del que se nutre la ciudad de Sevilla, y aunque parezca increíble, esto se repite incesantemente a lo largo de todo nuestro callejero, donde vamos derribando caseríos del 17, 18 y 19 para levantar edificios desnudos de alma y que rompen completamente con la historia de esta ciudad.

ABC
Carlos Bocanegra Bustelo

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