sábado, 21 de septiembre de 2019

La antigua casa socorro de Nervión

Hace 30 años que dejaron de existir para ser sustituidas en parte por los ambulatorios de barrio, les hablamos de las Casas Socorro. Antaño estas Casas Socorro estaban apoyadas por las juntas parroquiales, formando en su conjunto una red asistencial de primeros auxilios que cubrían las necesidades de la ciudad con holgura. Hoy vamos a conocer una de esas casas, en concreto la Casa Socorro de Nervión...


Como bien leemos en su fachada, era un servicio de urgencia municipal, y estaba situada en la Calle Marqués de Nervión, muy cerquita del Hospital San Juan de Dios y junto al antiguo Colegio de San Miguel...


Alguno de nuestros lector@s ya estará refrescando su recuerdo pues era donde iban a parar todos esos alumnos de las Salesianas o de San Miguel cuando se daban algún golpe trasteando. Esta casa era una de las cinco que había en Sevilla junto con las de Triana, Jesús del Gran Poder, Santa Catalina y del Prado de San Sebastián.
La fotografía está realizada a principio de los años 60, vemos a la izquierda de la imagen un hermoso Seat 1400 aparcado frente a ella. Contamos un total de tres guardias municipales, por lo que es previsible que la fotografía fuera tomada por la visita de alguna autoridad relevante de la ciudad...


Las Casas Socorro fueron suprimidas en 1988, no estando esta decisión exenta de polémica, pues los primeros años tras esta eliminación supusieron un enorme problema para los Hospitales sevillanos, saturando hasta niveles incontrolables las unidades de urgencias de los mismos...


Afortunadamente hoy en día el edificio sigue aún en pie, por lo que ayuda a mantener ese encanto urbanístico del barrio, y sigue en funcionamiento como unidad de servicio social municipal por lo que asegura, y toquemos madera, de que no sea pasto de la piqueta bajo la excusa de "edificio abandonado en estado ruinoso", que es con lo que suele firmar el arquitecto municipal sus informes previo piquetazo de derribo.

Facebook la historia, a color
Agustín Bohorquez Limones

domingo, 15 de septiembre de 2019

De Reyes Católicos a "calle del pollo frito"

Hubo un tiempo no muy lejano en el que burguesía y arquitectura iban cogidos de la mano en esta ciudad, siendo esta última, la arquitectura, su primer exponente y carta de presentación. Una de las calles que mejor representa todo lo dicho sería la Calle Reyes Católicos...


¡Increible fotografia!, estamos contemplando a la cruz de guia de la Hermandad de la O transitando sobre los adoquines y vías del tranvía de la Calle Reyes Católicos.
Tenemos que entrar en contexto para entender la relevancia de esta calle. Era el ramal principal de entrada y salida de Sevilla hacia Huelva y el Aljarafe, cruce obligado para llegar al Mercado de Entradores, además de ser la anfitriona del Vapor de Coria y Bajoguia que arribaba junto al puente de Triana, es decir, "por ahi" tenia que pasar todo el mundo por lo que era un escaparate inmejorable para esa burguesía de la que hablamos, la cual topo toda la calle de izquierda a derecha con grandes casas señoriales y edificios de corte modernistas que eran utilizados como carta de presentación para sus empresas...


Todo esto ha cambiado radicalmente a lo largo del siglo 20 y siglo 21, donde se fueron sucediendo los derribos consecutivamente uno tras otro dando paso a mamotretos que ocuparían hoteles y oficinas gubernamentales. Lo triste o lamentable de todo este asunto son los pocos que han quedado, el 90% de ellos ocupados por cadenas de comida rápida o franquicias de cafeterías, que en ninguno de los casos ha respetado la estructura original de sus bajos comerciales, y que han convertido o mejor dicho degradado la Calle Reyes Católicos a Calle Reyes de Pollo frito...


Por cierto...que debajo del alquitrán siguen los adoquines, lo digo por si algún lector relevante y de conciencia sensible se decide a emprender una cruzada, porque no iba ser fácil, y por fin el Ayuntamiento decide rescatarlos de ese submundo donde están enterrados.

Virginia Gomez Morillo
Fototeca de Sevilla

domingo, 23 de junio de 2019

El botijero, un oficio perdido

El costumbrismo sevillano estaba salpicado de oficios hoy en dia ya tristemente desaparecidos, el carbonero, el panadero ambulante, el "aguaor", o como hoy veremos, el botijero...


Todos conocemos ya esa foto añeja del camión cargado de botijos en la Calle San Jorge, pues los fabricaban en Triana, pero también llegaban botijos desde Alcalá, y hacían su entrada por Luis Montoto como vemos en esta preciosa fotografía...


El señor traía el pobre burro cargado hasta "la Colcha", con las alforjas bien cargadas. Vemos también cómo lleva uno de esos botijos en la mano, imagino que como muestra y reclamo para los clientes, y también nos llama la atención el camión que aparece en el fondo de la imagen, ¿un mercedes?...


El entorno de Luis Montoto ha ido cambiando muchísimo con el paso de los años, pues se han perdido tramos de acueducto, el antiguo puente, y gran parte del caserío construido a mediados del siglo pasado...


Fuera como fuere, la vida continua, desaparecen oficios y aparecen otros nuevos, pero siempre nos quedará en el recuerdo ese contacto directo con el vendedor, y ese trato amable y simple del que solo quería terminar el dia con un pequeño jornal que cubriera al menos los gastos.

Antonio Mulero Sanchez
Fototeca de Sevilla

domingo, 9 de junio de 2019

De la Puerta de Carmona no quedó ni la sombra

Hay varias espinitas clavadas en el corazón del sevillano, pero dos son las que mas se repiten entre la gente, una es el derribo del Palacio de Sánchez Dalp y la otra el derribo de las Puertas de Sevilla. Todas las Puertas fueron monumentales, magnificas y singulares, pero dos son las que mas impresionan cuando las conocemos, una la Puerta de Triana, y la segunda, tanto por monumentalidad como por el conjunto histórico que formaba junto con el acueducto es la Puerta de Carmona...


En este articulo vamos a hablar muy poco de la puerta en si, pues ta hay varios artículos en el pasado de Sevilla que la definen y analizan en toda su extensión, pero si vamos hablar de lo que había tras ella, que ensombrecía bajo su portada monumental...


Bien, no se alarmen, se que la definición de la imagen no es de muy buena calidad y que así poco vamos a poder comentar, por eso los voy a teletransportar en el tiempo y les llevare hasta justo detrás de la puerta, para que observen con claridad las casas que les muestro...


Que maravilla de fotografía, ¿verdad?. Acabamos de atravesar la Puerta de Carmona y nos encontramos con la hoy "Calle Puerta de Carmona". Observamos como un grupo de niños miran atentamente a la cámara, pensando que alguien les intenta robar el alma con una maquina diabólica...


Pero vamos a lo que nos ocupa, el caserío que esta tras estos pequeños, y que hoy por desgracia ha desaparecido en su totalidad...


Hablamos de un caserío de valor incalculable, con esa esquina aporticada y esas ventanas en las plantas superiores que se repetían en las casas los siglos 17 y 18 y eran utilizadas como  ventilación  y almacén para secadero de embutidos y cereales...


Este tipo de casas las vemos en fotografías antiguas de la Plaza de San Francisco, la Avenida de la Constitución, la Calle San Fernando, la Plaza de la Pescadería, la Plaza de la Alfalfa, y que fueron desapareciendo en su inmensa mayoría a principios del siglo 19 he incluso hoy en día en pleno siglo 21. Sabemos que tanto la puerta como estas casas fueron derribadas a finales 1870 principios de 1880, y en su lugar se levantaron las casas que hoy vemos, y que corresponden al modelo arquitectónico propio de principios y mediados del siglo 19...


De nuevo y porque para mi es una lucha personal, les pido que se fijen en el contraste del antes y el después, y como el adoquinado desparece bajo una terrible capa de alquitrán, no nos olvidemos que la verdadera piel de Sevilla sigue ahí abajo escondida, esperemos que algún día la rescaten y nos la devuelvan.

ABC
Ana María Cabo Gutiérrez

domingo, 2 de junio de 2019

Pinzón, un marinero menos en Triana

Hoy seguimos con nuestra "macabra" ruta de derribos por el barrio de Triana, nos vamos a ir al cogollo del pueblo trianero donde emergió la Cava de los gitanos...


Años 60, un avispado fotógrafo capta para el recuerdo el ajetreo cotidiano de los vecinos que caminan ante un edificio con las horas contadas y que les hace las veces de telón de fondo en la esquina de la Calle Pinzón...


¡Madre mía!, observen que calles la rodean, la Calle Castilla, La Calle Tejares y la Calle Alfarería, como diría un trianero, "el paraíso en la tierra". Allí se levantaba un edificio que muchos conocerán por pasar todas las mañana frente a su esquina para ir comerse la tostá al Bar el Tropiezo...


La fotografía esta tomada en 1964 y por desgracia el inmueble presenta ya un estado bastante malo y dando signos de cual seria su suerte. Observen el cartel publicitario que vemos en su esquina anunciando el Hotel Montecarlo y el Hotel Reyes Católicos, hoy en día todavía activos...


Con el derribo de este edificio y el colindante, surge un enorme solar que daría sitio a un bloque de pisos que para nada guarda el diseño o la calidad artística de su antecesor, rompiendo una vez mas la estética de todo un barrio y sumando otro granito de arena a ese borrado de la historia de todo un pueblo como el de Triana...


No vamos ni a comentar el pedazo de mamotreto que después se plantó justo delante haciendo las veces de ambulatorio y que me hacen cerrar los ojos cuando paso por el lugar y no volver a abrirlos hasta que no llego frente al Zurraque.

Foro Cofrade
Agustín Morales Pérez

domingo, 14 de abril de 2019

El misterio del Paseo de Colón

Domingo de Ramos de 2019, que día para un sevillano. Es por eso que vamos a dedicarle un artículo como se merece, de los que algunos de mis lectores denominan como "descubrimiento".
Para ello viajaremos en el tiempo hasta el Paseo de Cristóbal Colón o como popularmente le abreviamos, Paseo de Colón...


Esta fotografía es muy peculiar, siempre ha suscitado unaugran na polém por que a pesar de su antigüedad, muestra una definición perfecta, y es justo en esa perfección donde detectamos un detalle que nos llama la atención, ¿Lo han visto ya?...



Ahí lo tienen, y es ahora cuando empieza el debate de marras, ¿Es una grúa del puerto, es un kiosko, es parte de un edificio, no es nada?, Pues hoy, Domingo de Ramos vamos a despejar cualquier duda y confirmarles que es eso que no sabemos definir....


Bingo para los que pensaron que era un monumento. Después de separar los pixeles de la imagen y volver a completarlos hemos obtenido una definición aceptable donde vemos casi con toda precisión lo que se conocía como Monumento de la Santísima Trinidad. Fué realizada por el Insigne escultor Blas Molner en torno al 1780, y ubicada en un enclave muy peculiar, frente a la entrada del Puente de Barcas...


No hay datos, al menos públicos, donde podamos contrastar la fecha de su desaparición, pero si hemos consultado algunas fuentes que nos barruntan como posible horquilla a comienzos de la Segunda República, con el pretexto del ensanche de la Avenida, pues su enclave exacto era donde hoy transcurre el carril doble que nos conduce del Paseo de Colón hacia Reyes Católicos...


Sea como fuere, el caso es que ya no está ni si quiera en otro emplazamiento o ciudad, simplemente desapareció como tantos otros monumentos sevillanos de un valor artístico incalculable e irrecuperable. Que pasen una buena semana y espero que hayan disfrutado leyendo este artículo como lo he hecho yo escribiéndolo.


Fototeca municipal de Sevilla
Archivo público del Museo de Louvre

domingo, 7 de abril de 2019

Más que un ensanche, un despropósito.

Antes de empezar, voy hacer una pequeña recomendación para entender con mayor facilidad la publicación que hoy nos reúne, y es la visitar este otro articulo anterior, "una calle muy larga", pues ambos van directamente relacionados.
Sin más preámbulos, vamos a sumergirnos en la Sevilla de finales del XIX, principios del XX, donde nos encontraremos con una ciudad que guarda aún parte de esa originalidad que la hizo tan popular en el resto de Europa...


¡Que estampa!, independientemente de la belleza del entorno, fijémonos en los detalles, desde esos hermosos adoquines, hoy arrancados y vendidos en gran parte a los Países Bajos, como también el de ese niño que acompaña al padre vigilando la burros que van con las alforjas llenas de patatas y legumbres que van a vender casa por casa. Otro hermoso y curioso detalle lo tenemos en la parte media-izquierda de la imagen...


Es un urinario público, de los muchos que había por aquel entonces en Sevilla, y como intuimos por las piernas que se ven asomando bajo las pantallas de protección...estaba ocupado en ese momento.
Bueno, para el que todavía no haya caído en la cuenta, estamos entrando en la Plaza Virgen de los Reyes, pues como bien ven al fondo, tenemos el hermoso Palacio Arzobispal...


Y justo a la derecha de la imagen, tenemos el motivo por el que estamos hoy tod@s aquí reunidos, son los edificios que daban entrada a la antigua Calle borceniguería, hoy Calle Mateos Gago, y que fueron derribados para el ensanche de principios del siglo XX, coincidiendo con los preparativos de la Exposición Iberoamericana de 1929...


El título de hoy dice, "más que un ensanche, un despropósito", y ustedes diréis, ¡que exagerado", pero es que para mí nunca tendrá sentido el derribo de todo un caserío del siglo 17 y 18, excusando el acto en que, el trazado de la calle era demasiado sinuoso y tortuoso, motivo por el cual entonces, se tendría que haber derribado toda la Judería y el 90% de la ciudad que restaba por ende, haber exiliado a todos los sevillan@s al desierto de Almería, que allí seguro que pasaban los coches sin problemas por cualquier sitio.
Esta sería la vista del derribo de estas casas, desde la Calle Mateos Gago, y pensemos que toda esta demolición se llevó lo mejor del caserío del siglos 17,18 y 19...


La vista que proporciona esta imagen es fantasmal y apocalíptica, pero no nos da la dimensión del ensanche hasta que no la comparamos con la actualidad...


Sigo sin comprender porque estamos acostumbrados, o más bien nos han acostumbrados a denominar por "Plazas" a meros ensanches de calles que no están dotados de nada, de lo que comúnmente podamos encontrar en una Plaza al uso de cualquier otra ciudad...


Esto no lo digo tan solo por esta Plaza de Virgen de los Reyes, sino también por otras como la Plaza de San Francisco o la Plaza del Salvador, lugares exentos totalmente de arbolado de sombra, en estos dos últimos casos que cito, ni siquiera están adecuados con un pavimento que las diferencie del resto del viario del tráfico rodado, y todas ellas invadidas por el tráfico de vehículos durante 24 horas los 365 días del año. No son Plazas de esparcimiento, ni de un disfrute de arbolado que cobije, un parterre que contenga alguna flor o en algunas de ellas no tienen ni siguiera mobiliario urbano que dé descanso al sevillano o al turista que tanto dinero nos deja en nuestras carteras. En fin, no se quien tiene que reflexionar sobre esto, pero lo que sí puedo afirmar, es que las ciudades están hechas para que se habiten y para eso tienen que estar dotadas de todo aquello que facilite y haga más cómoda la vida a todo aquel que la visita, porque no todo el descanso puede ser a base de cartera en el velador de un bar.

Universidad de Sevilla
Gínes Lopez de Aguilar
Julio Martines Trujillo

sábado, 30 de marzo de 2019

Una fotografía con historia

Por que negarlo, el grueso de la memoria gráfica que se conserva de la ciudad de Sevilla, se mantiene en gran parte por nuestra Semana Santa, pues gracias a esos momentos que fueron captados del transcurrir de las Hermandades, también podemos ver el trasfondo que había en dichas fotografías, es decir, las calles por las que discurrían donde apreciamos caseríos que han sido desafortunadamente derribados y que de otra manera, no hubiese quedado testigo alguno de su existencia, o de como vestían la gente en según que época, etc. Un ejemplo que os digo es la siguiente Fotografía...


La imagen nos llama la atención por muchos detalles, el primero, es el titular de la Hermandad de San Benito procesionando solo. Es 1950, la Hermandad acaba de sufrir una inundación en su templo y tanto los pasos como las imágenes secundarias se han visto gravemente afectadas, impidiendo su salida habitual. Tanto es así, que la Hermandad se tiene que mudar temporalmente a la Parroquia de San Roque, lugar desde donde realiza su estación de penitencia por dos años consecutivos.
Otro detalle curioso, es el paso sobre el que va la imagen, un paso que a algunos os sonará familiar, pues aun existe, ya que pertenece a la Hermandad del Sagrado Corazón de Nervión...


Apuntar como detalle, que este paso, el del Sagrado Corazón, es el mas ancho de todos los que procesionan en la ciudad de Sevilla, algo que a mi parecer es muy curioso.
Como hemos dicho al comienzo, el lugar de localización es la Plaza de San Leandro, pues como claramente podemos observar, tenemos de fondo la hermosa casa señorial del siglo 18 que hace esquina con la Calle Imperial, y que por desgracia van quedando muy pocos ejemplares en pie.
Si fijamos la mirada en la parte izquierda de la imagen, vemos parte de una casa donde pone, "Taller de Tapices"...


Ese edificio como el contiguo, ambos de finales del 18, fueron tristemente derribados, y no pensemos que los derribaron en siglo 19 ni muchos menos, fueron derribados a principios de 1980 y reemplazados por un pedazo de mamotreto increíblemente feo, y que por su puesto destroza por completo la estética de la plaza...


Es aquí, y una vez mas, donde vemos un claro ejemplo de construcción sin control ni supervisión alguna, por que eso sí, Patrimonio te dice esto puedes derribar, esto no, y con el rigor que ya todos sabemos, pero después no se mete en lo que vayas a levantar allí mientras no superes la altura establecida, importando un pimiento si rompe la estética, o si destroza el entorno. Esperemos que esto algún día cambien, aunque pensemos muchos que ya será demasiado tarde.

ABC
Miguel Ángel Lopez Carmona

sábado, 23 de marzo de 2019

El enigma de una fotografía

A menudo nos topamos con fotografías que son todo un misterio, el primero suele ser la localización o calle donde está realizada, y el segundo, lo que vemos en ella...


Nos encontramos a finales de los años 50, y vemos lo que parece ser un ensayo o mudá que nos tiene un tanto intrigados. La localización la obtenemos rápido, pues esta esquina fue muy famosa fotográficamente hablando en las épocas de las famosas "riadas" de Sevilla, pero para que se pongan en la pista, les señalo un edificio muy peculiar aun en pie...


Ya lo tienen, ¿verdad?. Estamos en la inconfundible confluencia de la Calle Amor de Dios y la Alameda de Hércules...


Y ahora pasemos a la segunda y gran incógnita, la cual imagino que ya se habrán preguntado, ¿que paso es el que estamos viendo, tapado por unos grandes plásticos?. Bien, primeramente les quiero aclarar que yo solo he hecho una breve deducción, que no tienen que ser por supuesto la acertada, pero que si es al menos convincente para mi.
Lo primero que he hecho es pensar en qué tipo de canasto estamos viendo, obviamente es un paso de cristo, pero he intuido tanto por las esquinas como por las curvas laterales que se intuyen, de que podría ser un canasto de "bombo", y por la zona o localización de la fotografía, he descartado varios y solo he optado por uno, el Paso del Señor del Gran poder...


Imagino que es un ensayo, porque el almacén de esta hermandad está en la Calle Pescadores, y deduzco por la comparativa, que no tienen montado los faroles ni los ángeles. Otro detalle que observo es el señor alto, con chaqueta negra y esa inconfundible coronilla al aire, que va justo delante del paso mandando, Rafael Ariza Aguirre, capataz del Señor en esos años. Y he terminado realizando una simple superposición de imágenes, donde he obtenido este resultado...


Fuera como fuere, os invito a que también participéis de esta interesante publicación, y que cocomenté que os parece, que paso creéis que puede ser, o si veis que mi teoría ha podido ser la acertada. Espero con vuestras interesantes conclusiones, y nos vemos aquí en la siguiente publicación, en el Pasado de Sevilla.

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Julio Zambrana Torres

domingo, 10 de marzo de 2019

...Yo me bajo en el Prado

"Yo me bajo en el Prado", estoy seguro de que esta frase la ha comentado al menos una vez en su vida el 80% de los sevillanos. Hoy en día es una frase natural para el sevillano que viaja en autobús, metro centro o metro, pero antaño era la respuesta del que lo hacía en tranvía...


Uff, que recuerdos, ¿verdad?...hoy en día sigue resultando icónica la imagen de aquellos tranvías sevillanos que dieron vida al transporte público y que fueron lugares de anécdotas e historias que han marcado el pasado de nuestros familiares.
Estamos en 1940, y podemos observar al tranvía 131 en ruta frente al hermoso Hotel American Palace, construido para la Exposición Iberoamericana del 29...


El Hotel fue todo un alarde del mejor regionalismo sevillano, hoy en día dividido internamente en diferentes departamentos, podemos decir que conserva el 90% de la estructura interna original, algo muy raro hoy en día en un edificio regionalista de aquella época, pues como sabemos, esta ciudad tiene una inquina muy especial con todo lo relacionado con el regionalismo sevillano, y lo que no acaba por completo bajo la piqueta, es al menos totalmente derribado en su interior...


En la actualidad esta vista que nos muestra la fotografía es totalmente imposible, pues además de los grandes plataneros, los Juzgados que se construyeron en el solar aledaño nos tapan por completo esta hermosa vista...


Terminamos este articulo con una reflexión un tanto apocalíptica de lo que es el razonamiento sevillano. Hoy en día nos encontramos en la tesitura de no saber de donde se van a obtener fondos para extender la línea de metro centro y metro, cuando hace menos de 60 años desmantelamos una red de tranvías eléctricos que cubrían el 90 % de la ciudad, tranvías que dicho sea de paso fueron malvendidos a los ayuntamientos de la ciudad de Vigo y Lisboa, y que siguen funcionando tal cual y en perfectas condiciones en la actualidad, siendo por ende un reclamo turístico excelente para estas dos grandes ciudades, y paro aquí porque me he puesto a llorar y las lágrimas no me dejan escribir más...

Archivos Tussan
Marisa Carballo Lorente

sábado, 2 de marzo de 2019

...La Castilla desaparecida

En esta bendita ciudad somos capaces de borrar de un piquetazo 400 años de historia y quedarnos tan pancho, sin pedir explicaciones ni responsabilidades a nadie. Echamos abajo monumentos, edificios, calles, lo que haga falta en pos de perder nuestra identidad e intentar parecernos a otras ciudades que carecen totalmente de historia, y lo peor es que ni esto ultimo conseguimos.
Vayamos hoy a Triana, donde apenas quedan cuatro calles mal contadas. Una de ellas la estamos desmembrando a casa por año...


¡Que maravilla de fotografía!, estamos en el ultimo tramo de la Calle Castilla, y ante nosotros tenemos a la Hermandad del Rocio de Triana que se nos marcha de romería. De telón de fondo tenemos la primitiva, coqueta y maravillosa iglesia del Cachorro...


Este ultimo tramo de la Calle Castilla, era la que antaño nos despedía de Sevilla de camino a Huelva, pues por la actual autovía lo único que había en aquel entonces eran los campos y chabolas de la Vega baja y las vías del tren que venia desde Huelva...


Los que peinan canas, tal vez reconozcan mas esta otra imagen, algo mas contemporánea, pues hasta finales de los 80 era el aspecto que lucia...


De lo que vemos en la imagen, no que prácticamente nada, pues si nos fijamos en la parte derecha, toda esa hacera de casas ha desaparecido...


Todo ha sido sustituido por un bloque de viviendas totalmente carente de alma o riqueza artística. En la parte izquierda de la calle vemos la nueva iglesia del Cachorro, hoy Basílica, aun inconclusa, y parte del caserío que también fue derribado para la posterior construcción del asilo...


Ha sido tal el cambio de este tramo de la Calle Castilla, que hay gente se se pregunta incluso si forma parte del resto que continua hasta la Calle San Jorge...duda, que como hemos dicho al comienzo de este articulo ira desapareciendo con el paso de los años, como también lo esta haciendo el caserío que va quedando de la Calle Castilla, el cual nos sorprende con un derribo por año sin que nadie ponga remedio a esto, y para ser sustituido en su lugar por un mamotreto que rompe completamente con el entorno, o con un solar tapiado como sucede frente a la Iglesia de la O...


Lo que se hizo en Triana, años atrás, con los derribos de los patios de vecinos, no tiene perdón y es digno de estudio, pero lo que se esta haciendo esta ultima década con las cuatro calles que le quedan, es como mínimo digno de denuncia, y eso es lo que hacemos desde esta humilde pagina, un grito alto y claro...paremos la piqueta de una maldita vez, y dejemos de derribar historia para levantar mamotretos que sirvan para engordar el ego, "casi siempre", tres ricos incultos, que solo van a usar esas casas como "ciudad dormitorio" y que da la casualidad que son los que siempre protestan por que les molesta la bulla de un Viernes Santo, el radio de un ensayo de costaleros, los traslados a Santa Ana, las carretas del Rocio,  etc, etc, etc,...

Antonio Maroto Cabrera
Julia Lopez Barrera

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